
Os acordais de las sandalias de Mango que tanto me gustaban, pues mi sister que es más maja que las pesetas me las regaló por reyes. Te hacen unas piernas de escándalo y con ellas puestas soy más alta que la luna, aunque solamente me las podré poner en una ocasión especial, donde no tenga que andar mucho. Con ellas solo puedo andar a pasitos cortos, para no caerme, y así es como me estoy tomando ahora la vida con pacoti, andando muy despacito para no hostiarme contra el suelo.
Hablando de mi hermana, el otro día me emocione leyendo a Viru hablando de la suya, y como en este blog nos plagiamos sin pudor, os quiero contar un poquito de la mía.
Mi hermana es adorable, y no sólo porque sea un encanto, sino porque ella misma lo dice. Y lo dice entonando una vocecita que le tienes que dar la razón. De pequeña era un poco marimandona y las cosas siempre se tenían que hacer como ella decía, y así siempre se han hecho, incluso ahora, porque hace con todo el mundo lo que quiere, aunque ella no lo reconozca.
Me encanta que se ría de todas las chorradas que digo, se parte de la risa, y eso me hace sentir muy graciosa. Físicamente no se parece casi a mi, aunque la gente dice que tenemos un aire. Ella es rubia, con los ojos azules, un poco más alta, un poco más delgada y un poco paticorta, aunque ella dice que es cuerpilarga, que es distinto :-)
La gente suele pensar que es más tímida que yo, pero es falso, cuando quiere bien que se espabila, lo que pasa es que normalmente no le apetece hacer el esfuerzo, desde pequeña siempre se le dio bien hacer amigos, lo que pasa es que es muy independiente, y va totalmente a su bola, pero cuando la necesitas siempre está ahí para escucharte.
Es muy lista, y muy espabilada, pero muy patosa, en eso nos parecemos, no es raro que aparezca llena de moratones porque se ha caído por las escaleras del metro. El otro día se quemó ambas manos con agua hirviendo, se las tuvieron que vendar y no podía ir a trabajar ni hacer nada. Tuve que ir a buscarla a su casa, porque decía que la gente en el metro y bus, era muy cruel, no le dejaban sentarse y como no tenía manos, apenas podía agarrarse la pobrecita, casi me muero de la risa cuando ví las pintas que tenía. Esther manos vendas, le llamaba mi hermano, a mi me recordaba más a un fauno.

No se si leera este post, pero espero que no le moleste que os ponga la foto, está tan graciosa.



